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No somos moneda de cambio

April 5, 2017

 

 

La escuela concertada ha salido multitudinariamente a la calle para decirle alto y claro a este gobierno del Sr. Lambán que no acepta el cierre arbitrario de aulas y que “no somos moneda de cambio” en su pacto con Podemos para aprobar los presupuestos.

 

¿A qué viene ahora, después de treinta años compartiendo casa y mesa con la red pública esta metedura…de dedo en el ojo? No voy a insistir en el derecho constitucional de libertad de elección, ni en los baremos de admisión de alumnos ( meridianamente claros y controlados por la administración), ni en el coste inferior y deficitario de una plaza escolar en la concertada ( que ellos saben y nosotros también), ni la falacia de que atendemos únicamente a los que tienen recursos económicos (que ellos saben que no es cierto y nosotros también)… Los colegios no tienen patas y, por tanto, lo que antaño era el extrarradio necesitado, donde se construyeron muchos centros, hoy ha dejado de serlo, tanto para algunos centros de la concertada como de la pública, pero eso no significa que nos desentendamos de los alumnos con problemas, que los hay, muchos y de todo tipo (con frecuencia camuflados bajo la apariencia de lo que llamamos normalidad) y aumenta con el paso de los días. Todos sabemos que hay centros en la red pública donde se concentran, especialmente, alumnos que requieren  medios y personal formado específicamente para ese entorno. Bien, pues denles un trato adecuado. Es lo que hace una familia cuando en su seno hay un miembro que necesita cuidados especiales, ya sea una minusvalía o un enfermo crónico. La familia se vuelca dando prioridad, canalizando recursos e implicándose para que esté bien atendido. Pues aquí lo mismo y eso, toda la comunidad educativa lo entiende.

 

 

 

Entonces, ¿a qué obedece este cierre de aulas? ¿Qué pretenden? ¿Buscan, acaso, la eliminación progresiva de los conciertos económicos y la expulsión de los centros concertados de cientos de alumnos que tendrán que acudir forzosamente a un centro de la red pública? ¿Esta es la libertad de elección consagrada en la Constitución? Supongo que tendrán, al menos, la honradez y la valentía de dar la cara, centro por centro, y explicar el cierre de aulas a los padres a punto de echar ya la solicitud y a los profesores que se van a quedar sin su puesto de trabajo, o serán recolocados de aquella manera. Todo parece indicar que esto no es más que el comienzo de una etapa de enfrentamientos que creíamos ya superados y que algunos se empeñan en sacar de sus tumbas, como muertos vivientes, será que no tienen nada mejor que hacer con el puesto y sueldo, que generosamente les pagamos todos los ciudadanos, no para que nos enfrenten artificialmente utilizando la educación como excusa, sino para que presten un servicio al conjunto de la sociedad.

 

¿Por qué siempre la educación como marioneta? Parece que algunos sueñan con el día en que puedan manejar mentes juveniles a voluntad, de pensamiento único y sin el menor atisbo de conciencia crítica. Sería el momento de gloria en el que, sentados sobre sus tronos, a los que han trepado y les hemos aupado,  reinarían, rodeados de sumisos palmeros, como reencarnaciones, tamaño taifa, de viejos y añorados dictadores que en el siglo XX han sido.

 

José Luis  

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