Por fin a la nieve...

¡POR FIN, A LA NIEVE!  (6º EP)

 

¡Por fin llegó el día! Llevaba varios años esperando esta semana y al final llegó. Los días previos fueron súper emocionantes con todo el preparativo: botas, traje, cremas… ¡madre, qué lío!

Ha sido una semana maravillosa de convivencia con los compañeros disfrutando del esquí. Todos hemos aprendido más de lo que imaginábamos. Hemos bajado montones de pistas de todos los colores, nos hemos caído y vuelto a levantar, hemos jugado, reído, paseado… Lo peor han sido los madrugones, pero al acostarnos pronto estábamos a tope de energías y el día nos cundía mucho. Estoy deseando poder repetir el próximo curso. 

Juan Forcén

 

Uno de mis momentos favoritos del día era por la tarde. Después del día duro esquiando nos dábamos una ducha rápida. A la hora de vestirnos, con mis amigas de la habitación nos intercambiábamos la ropa: gorros, sudaderas, algún pantalón… Después salíamos a dar unas vueltas juntas, nos comprábamos algún capricho o alguna cosilla… ¡Nos lo pasamos bomba!!

Un día, un amigo me invitó a un caramelo raro, como un chicle. Me lo comí y se pegó a un diente que no se me movía y se acabó cayendo. Empezó a salirme sangre y me fui al hotel corriendo. ¡¡Fue buenísimo!!  

Carlota Labadía

 

¡Qué suerte! Después de tanto tiempo hemos vuelto a salir de excursión y nada más y nada menos que la Semana Blanca. En el hotel lo he pasado muy bien con mis amigos, nos hemos reído un montón y hemos conocido gente muy maja; además , la comida estaba muy buena.

En la estación he esquiado con compañeros muy agradables que ni conocía, algunos lo hacían de maravilla. A mí me encanta esquiar y mi profesor, Luis, era muy simpático. ¡Qué ganas de volver en la ESO!   

Nicolás Ruiz –Belloso

 

El lunes, nada más llegar, y después del madrugón, toca la prueba de esquí, y lo intentas hacer lo mejor posible. A mí me salió fatal, aunque, poco a poco, fui cogiendo confianza y todo salió genial.

Es una experiencia increíble…Desde el momento de levantarse a las 5 de la mañana hasta el regreso a Zaragoza recuerdas cada uno de los instantes vividos. Para mí esquiar es una forma de pasarlo bien y aprender.

Se hace muy raro conocer realmente a los profes, ¡son estupendos! Aunque, al principio, todos creímos que podíamos quedarnos levantados hasta tarde, en realidad, es imposible, pero la alegría de dormir con tus amigas al lado es infinita.

¡Este viaje lo recordaremos toda la vida! 

Jimena Alonso

 

 

BREVE CRÓNICA DE LA NIEVE

 

Lunes, 23 de marzo. Subimos al autobús a las 5.45 de la mañana. Cuando el autobús arrancó aquello era un alboroto. Se escuchaban risas, conversaciones y gritos mezclándose entre sí, hasta que todo se fue calmando poco a poco y algunos, incluso, se pusieron a roncar. Una hora y media más tarde bajábamos del autobús para alquilar el material. Estábamos emocionadísimos. A continuación, nos dieron de desayunar, mientras muchos se quejaban de sus esquís: que si eran bajos, que si eran altos, que si no enganchaban bien, que si son más feos que el pico de un pato, etc… Después fuimos directos a las pistas. Allí nos asignaron un grupo a cada uno y, de nuevo, las protestas de los quejicas: “Yo tendría que estar en el alto” “pues tú no, pero yo sí” “pues anda que tú”, … Nuestra profe era muy maja y se llamaba Yoana. Después de esquiar y comer en pistas nos fuimos al hotel a descansar. Las mates cansan, pero esquiar te deja como la nieve polvo…

El martes también madrugamos y aprovechamos para pasar el día entero en las pistas. Acabamos destrozados. El miércoles repetimos y por la tarde fuimos a la pista de hielo. Fue divertido y allí me di cuenta de que patinar no es lo mío, porque me caí más de quince veces. Los demás hacían lo que podían, como yo, y luego había algunos que patinaban muy bien. El jueves, además de esquiar y disfrutar de las pistas, fuimos a la bolera y muchos de nosotros nos dejamos la mitad de la cartera allí. Los piques eran continuos para ver quién era el mejor, que si Jaime, que si Juan, … Luego, echamos una partida de futbolín. Fue muy gracioso y lo pasamos bien. El viernes, aprovechamos la mañana para seguir esquiando y después de comer no nos quedó más remedio que volver a hacer las maletas para volver a Zaragoza.

Han sido unos días de aprendizaje, disfrute y diversión. También de convivencia donde conoces a muchos compañeros de forma distinta y descubres cómo son en ambientes distintos de la clase y el patio. Agradecemos desde aquí a los profesores y monitores por su paciencia y dedicación.

 

Daniel Bueno e Ismael Gutiérrez 1º ESO