La Celestina

ZARAGOZA EN TIEMPOS DE LA CELESTINA

 

Comenzamos nuestra visita en la plaza de San Felipe. A la llegada, un guía nos estaba esperando.

 

Comenzó a explicarnos la historia de La Celestina mostrándonos distintos lugares, así como diferentes imágenes con el fin de ayudarnos a entender los avatares de este famoso personaje de nuestra literatura.

 

La ruta la iniciamos en la calle Joaquín Gil Bergés y la terminamos en La Seo. Durante el recorrido nos detuvimos en edificios como el museo Pablo Gargallo, donde pudimos apreciar una escultura representando el amor.

 

A continuación, nos paramos frente a la pintura que decora la pared de la denominada Torre Nueva, primer gran edificio construido en Zaragoza durante el siglo XVI. Fue una torre civil para albergar el reloj público y las campanas para regular la vida de la ciudad. Hoy, lamentablemente, ya no existe y por eso está pintada, para recordarnos que en otro tiempo estuvo allí, acompañando la vida de los ciudadanos.

 

Más tarde, nos situamos frente al Mercado Central, que en sus tiempos de esplendor fue el centro de la ciudad, para contemplar, a continuación, mientras nuestra guía continuaba con su explicación, la fachada de la iglesia de San Juan de los Panetes, con su torre inclinada. La visita terminó en el Palacio de Montemuzo, hoy sede del archivo municipal y de la hemeroteca.

 

A lo largo del recorrido nuestra guía, además de las correspondientes explicaciones, nos iba haciendo preguntas sobre las distintas obras, lo que hizo la visita más agradable e interesante. Totalmente recomendable.

 

Sofía Gregorio y Lucía Calvo 1º Bach