En familia...

EN FAMILIA…

 

 

Con emoción contenida, mucho cariño y un granito de fe, la comunidad Corazonista nos hemos congregado este domingo, 7 de noviembre, en torno al altar, para abrazar en el recuerdo a quienes queremos y nos han dejado. Un momento intenso y entrañable para orar en silencio por quienes se presentan ante nuestro buen Dios, para estrechar vínculos de amistad y afecto, para acompañar y compartir el dolor de quienes sienten la pérdida de sus seres más queridos, para reflexionar sobre nuestra vida, dura e implacable en ocasiones, frágil y hermosa siempre, y que tenemos que vivirla, paradójicamente para que adquiera pleno sentido, desviviéndola, desviviéndose por los que tenemos a nuestro alrededor. Así construimos familia, una comunidad que reza unida y que vive y camina de la mano.

 

Dios vivo de los vivos, que hablas mediante el silencio  

haz que no olvide a mis muertos y a mis vivos.  

Que mi amor hacia ellos, mi fidelidad a ellos  

sea testimonio de mi fe en ti, Dios de vida para siempre. 

 

Haz que no oiga en vano su silencio,  

el silencio que es la palabra más íntima de su amor.  

Que ésta su más íntima palabra me acompañe

para que su amor esté más cerca de mí.